Menú digital en pantalla para restaurantes y cafeterías

    No son lo mismo ni compiten entre sí. El QR resuelve la mesa; la pantalla resuelve el mostrador, el take away y la vidriera. Acá va la diferencia sin vueltas y qué conviene según tu local.

    Qué es un menú digital en pantalla

    también llamado menu board

    Es un televisor colgado en el local que muestra tus platos, sus precios y las promociones, y que se actualiza desde un panel web. Afuera se lo suele llamar menu board. Lo importante es que el contenido lo cambiás vos: escribís el especial del día desde el celular y en minutos está arriba del mostrador.

    La versión de papel de esto es la pizarra con tiza, y la versión cara es mandar a imprimir un cartel nuevo cada vez que sube un precio. Con la inflación argentina, lo segundo dejó de tener sentido hace rato: un menú impreso en enero está equivocado en marzo, y corregirlo con corrector se nota.

    Pantalla o QR: la comparación honesta

    dónde decide tu cliente

    Vendemos pantallas, así que vale aclararlo de entrada: el QR es mejor que la pantalla en varios escenarios, y si tu local es solo salón con mesas, quizá no necesites una pantalla. La pregunta correcta no es cuál es mejor, sino en qué momento de la compra está tu cliente.

    • El cliente ya está sentado en la mesaQR

      Tiene tiempo, tiene el celular en la mano y quiere leer los 60 platos con calma. La pantalla no le sirve: está lejos y rota.

    • El cliente hace la cola en el mostradorPantalla

      Está parado, decidiendo en dos minutos. Nadie saca el celular y escanea un QR mientras avanza la fila.

    • Take away y delivery en el localPantalla

      Combos, precios y el producto del día tienen que entrar por los ojos antes de que llegue al mostrador.

    • Cafetería con vidriera a la callePantalla

      El que pasa por la vereda no va a escanear nada. Una pantalla visible desde afuera es lo único que lo frena.

    • Carta larga con descripciones y alérgenosQR

      El detalle no entra en una pantalla legible a tres metros. Ahí el celular gana por lejos.

    La conclusión práctica: si tenés salón, poné el QR en las mesas. Si además tenés mostrador, barra, take away o vidriera, ahí la pantalla hace un trabajo que el QR no puede hacer. La mayoría de las cafeterías y los locales de comida rápida necesitan las dos cosas.

    Lo que la pantalla hace y el QR no

    cada uno en lo suyo

    La pantalla

    • Se ve sin que el cliente haga nada
    • Rota promociones mientras el cliente hace la cola
    • Vende lo que a vos te conviene vender hoy
    • Funciona con el celular sin batería o sin datos
    • Se lee desde la vereda

    El QR

    • Aguanta cartas de cien platos
    • Permite fotos y descripciones largas
    • Cuesta lo que cuesta imprimir un sticker
    • Se puede leer con calma en la mesa
    • No sirve para el que pasa caminando

    Qué necesitás para montarlo

    un TV y tu celular

    Un televisor con entrada HDMI y un dispositivo chico conectado a esa entrada, con wifi. No hace falta que el televisor sea nuevo, ni 4K, ni de señalización profesional. Si el que ya tenés en el local es un Smart TV con navegador, con eso alcanza.

    Del lado del contenido: cargás una vez tus productos con su foto y su precio, y elegís una plantilla. Después, cambiar el precio de la milanesa es editar un campo desde el celular. Si tenés dos sucursales, se actualizan las dos.

    Un detalle que importa en gastronomía: la pantalla está sola todo el día, sin nadie que la toque. Por eso el menú rota solo, y si se corta internet sigue mostrando lo último que descargó en lugar de quedarse en negro.

    Cuánto cuesta contra lo que gastás hoy

    en pesos, sin permanencia

    Los planes de ScreenNet arrancan en $15.000 por mes, en pesos, sin permanencia y sin precio atado al dólar. Del otro lado poné lo que gastás en reimprimir cartas y carteles cada vez que ajustás precios, más las horas de alguien armando un diseño nuevo, más los platos que no vendés porque el especial del día quedó anotado en un papel al lado de la caja.

    Antes de pagar tenés 30 días de prueba gratis, sin tarjeta; después de ese plazo hace falta un plan pago para seguir.

    Mirá los planes y qué incluye cada uno, o revisá el caso completo de restaurantes y cafeterías.


    Armá el menú de tu mostrador en una tarde

    Cargás los platos una vez y después cambiás precios desde el celular, en segundos.

    ¿Querés ver los tres pasos primero? Mirá cómo funciona.